miércoles, 6 de octubre de 2010

Clasificacion de las ideologias politicas.

Clasificación de las ideologías políticas


Prof. Andrés Luetich

11 de octubre de 2002

Todas las ideologías políticas pueden reducirse, en última instancia, a cuatro fundamentales: liberalismo, socialismo, nacionalismo y anarquismo. En la práctica política nunca las encontramos en estado puro sino combinadas de diversas formas.

El objeto del presente trabajo es mostrar que entre las cuatro ideologías fundamentales no hay dos que se opongan en todo. Se podría decir que son equidistantes entre sí: en las cuestiones de mayor importancia, cada una coincide con otra y se opone a las restantes dos.

Primer Criterio de Clasificación: Primacía del individuo o del grupo

El hombre, tal como lo conocemos, vive en relación con otros hombres. No hay sociedad sin individuos ni individuos sin sociedad. Al reflexionar sobre esta mutua relación, algunos autores asignan mayor importancia a uno de los dos términos y colocan al otro a su servicio.

Según este criterio, las cuatro ideologías políticas fundamentales pueden ser divididas en dos grupos: las totalistas, socialismo y nacionalismo, que priorizan al grupo; y las individualistas, liberalismo y anarquismo, que dan prioridad al individuo.

Segundo Criterio de Clasificación: Aceptación o rechazo de la propiedad privada

La propiedad de los bienes es un tema de suma importancia para los intelectuales. Del régimen de propiedad depende, en definitiva, toda la organización económica de la sociedad. Algunos autores entienden que en la propiedad privada de los medios de producción reside el origen de todos los males sociales; otros, por su parte, la consideran indispensable para la marcha de la economía y para el ejercicio efectivo de la libertad individual.

Según este criterio, las cuatro ideologías políticas fundamentales pueden ser divididas en dos grupos: las contrarias a la propiedad privada, socialismo y anarquismo; y las que están a favor de la propiedad privada, liberalismo y nacionalismo.

Tercer Criterio de Clasificación: Relación con el "mito" racionalista del progreso

¿Es la Historia un camino gobernado por un sentido, por una ley racional que la rige y orienta más allá de las decisiones de los individuos y los grupos hacia un destino de perfección? Muchos lo creen así y piensan y actúan convencidos de colaborar con el desarrollo que la Historia impone al hombre en cuanto camino de paulatino perfeccionamiento. Otros, por el contrario, descreyendo de todo finalismo, basan sus propuestas en la decisión personal de individuos o grupos limitados sólo por su contexto y su propia capacidad, o aceptan un cierto finalismo pero de tipo romántico, no racionalista, cuyos protagonistas son los pueblos con sus particularidades.

Según este criterio, las cuatro ideologías políticas fundamentales pueden dividirse en dos grupos: las progresistas, socialismo y liberalismo; y las románticas o no racionalistas, anarquismo y nacionalismo.



lunes, 4 de octubre de 2010

Tabla Ideologias

IZQUIERDA
Gobierno
-Comunismo: el Estado garantiza la igualdad de bienes y servicios.
Economía
Consideran que la sociedad desigual genera conflictos, por lo que es partidaria del marxismo: se le quita el dinero a los que mas tiene y el mismo Estado lo reparte equitativamente (elimina la propiedad privada)
Religión y hombre
- El hombre es un ser natural social y no se reconoce la existencia de algún dios, es decir que es ateo y, por lo tanto, no tiene esperanza de Vida Eterna
- Sostiene que el mundo surte del materialismo (teoría del Big Bang)

CENTRAL
Gobierno
-El rol del Estado es pequeño y no afecta la vida cotidiana.
Economía
-Capitalismo salvaje, que termina en el monopolio: situación del mercado en que la oferta de un producto se reduce a un solo vendedor.
- Regulación de precios por oferta y demanda
- El Estado no regula los precios
- Competencia justa entre las marcas
Religión y hombre
- Hombres: liberales
- Reconocen la existencia de Dios
- Piensan que el hombre es libre, que no hay pautas morales y aceptan las normas de la sociedad.
- Se guían por el pensamiento de la gente.

DERECHA
Gobierno
· Moderada
· Totalitarismo
-El Rol del Estado interviene en todo y regula derechos.
- Subsidiariedad: dar algo a cambio de algo.
Economía
- El hombre hace los bienes a través del trabajo, por lo tanto tiene propiedad privada. Esto hace que se esfuerce por conseguir sus bienes (capitalismo).
- Economía de comunión.
Religión y hombre
- DSI: Doctrina Social de la Iglesia.
- Exageran la libertad y así ponen en vigencia la “Ley del mas Fuerte”
- Ven la religión como el centro de todo.
- Uniformidad de ideas y pensamientos (censura cosas inmorales o distintas)
- El hombre es un ser creado por Dios y es una unión sustancial de cuerpo material y alma espiritual racional, lo que le da libertad, responsabilidad, conciencia, derechos y deberes.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Doctrina social de la Iglesia

Como los seres humanos no están solos ni aislados en el mundo, sino que viven en sociedad, la Iglesia desarrolla un juicio moral en materia económica, política y social, a fin de inspirar actitudes justas en el uso de los bienes terrenos y en las relaciones socio-económicas. La Doctrina Social de la Iglesia (Doctrina Social Cristiana) es un conjunto de normas y principios referentes a la realidad social, política y económica de la humanidad basado en el Evangelio y en el Magisterio de la Iglesia católica. El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia y el Catecismo católico la definen como un cuerpo doctrinal renovado, que se va articulando a medida que la Iglesia en la plenitud de la Palabra revelada por Jesucristo y mediante la asistencia del Espíritu Santo, lee los hechos según se desenvuelven en el curso de la historia. Ofrece una visión de un orden socio-económico en que no sólo domine el criterio del lucro y lo material, sino que busque el bien común en la construcción de un sistema de acuerdo con el desarrollo de la dignidad humana.

Entre los males que acechan al mundo, Juan Pablo II mencionó: drogas, lavado de ganancias ilícitas, corrupción, violencia, armamentismo, discriminación racial, desigualdades entre grupos sociales, destrucción de la naturaleza.

No obstante ser tan amplia, se suele entender por Doctrina Social de la Iglesia la que trata sobre los principios que deben regir las actividades económicas, entre las que están las relaciones entre patrones y empleados, especialmente a partir de la llamada Revolución Industrial iniciada en el siglo XVIII.

Iglesia y las cuestiones sociales

La Iglesia creada por Cristo para enseñar Su doctrina a los hombres, tiene por lo tanto no sólo el derecho, sino también la obligación de enseñar los principios que deben regir la vida en sociedad, y como las condiciones sociales han ido evolucionando, las aplicaciones prácticas de esos principios han ido cambiando también. Es también su función el señalar los métodos eficaces y justos, así como los que son ineficaces e injustos.

Pero la Iglesia no propone específicamente ningún modelo. Acepta como buenos los principios de la propiedad privada, libertad de empresa y economía social de mercado, pero corresponde a los laicos el organizar la economía de manera que sea para el beneficio de todos, y no de unos pocos.

Esta doctrina reconoce la legitimidad de los esfuerzos de los trabajadores para conseguir el pleno respeto de su dignidad y espacios más amplios de participación en la vida de la empresa, de manera que, aún trabajando juntamente con otros y bajo la dirección de otros, pueda considerar que trabaja en algo propio, al ejercitar su inteligencia y libertad.

El desarrollo integral de la persona humana en el trabajo favorece la mayor productividad y eficacia del trabajo mismo. La empresa no puede considerarse únicamente como una sociedad de capitales, es al mismo tiempo una sociedad de personas, en la que entran los que aportan el capital y los que colaboran con su trabajo.

Principios:

1- La solidaridad

2- El bien común

3- La diginidad de la persona

4- El derecho al trabajo

5- La propiedad privada

6- La justicia social

7-La participación

8- La libertad

9- La subsidiaridad

10- La transparencia


Dónde se encuentra la Doctrina Social de la Iglesia

Aunque está intrínsecamente en La Tradición, La Biblia y los Santos Padres, en la práctica la encontramos específicamente en las Encíclicas:

"Rerum Novarum" de Leon XIII - "Quadragesimo anno" de Pio XI - "Radio Mensaje de Navidad" Pío XII - "Mater et Magistra" Juan XXIII - "Pacem in Terris" Juan XXIII - "Populorum Progresio" Pablo VI - "Gaudium et Spes" Pablo VI - "Sollicitudo rei socialis" Juan Pablo II - "Labores Exercens" Juan Pablo II - "Centesinus Annus" Juan Pablo II.



viernes, 24 de septiembre de 2010

Ideologías

Ideología de Izquierda

Ésta ideología se basa en el marxismo*. Sostienen que el hombre es un ser natural social y no reconoce la existencia de ningún dios, es decir que es ateo y, por lo tanto, no tiene esperanza de Vida Eterna.
También sostiene que el mundo surge del materialismo, es decir que una pequeña partícula provoca una gran explosión conocida como 'Big Bang' y a partir de este fenómeno se forman los planetas, estrellas, etc.
Teniendo en cuenta la economía, consideran que la sociedad desigual genera conflictos, por lo que esta ideología es partidaria del comunismo.

*Marxismo: es una idea, propuesta por un filósofo llamado Marx, que consiste en quitarle el dinero a los que más tienen, dárselo al Estado y el Estado lo reparte equitativamente en la población. Es decir, que elimina la propiedad privada.


Ideología del centro

Esta ideología tiene muchas variaciones, pero nosotros vamos a estudiar la utilizada por los liberales.
Los Liberales reconocen la existencia de Dios pero piensan que el hombre no es libre, que no hay pautas morales y aceptan las normas de la sociedad.
Tienen una idea dónde el Rol del Estado es muy pequeño y no les afecta en la vida cotidiana. Y tienen como vista económica la del capitalismo salvaje, que termina en monopolio*.
Ellos piensan que los productos suben o bajan por la oferta y demanda, es decir que el Estado no regula los precios. Con esto logran una 'competencia justa' entre las diferentes marcas.
Todo es relativo en el fondo. Esta ideología se guía por el pensamiento de la gente, el cual no es siempre correcto.

*Monopolio : Situación de mercado en que la oferta de un producto se reduce a un solo vendedor.

Ideología de la Derecha.
Esta ideología tiene variaciones, desde la derecha moderada hasta la derecha extrema o totalitarismo.
Esta idea tiene una imagen de Rol del Estada que interviene en todo. Tienen una idea de capitalismo regulado por el Estado, pero no es tan extremo como el de la ideología de izquierda.
Los partidarios de esta ideología exageran la libertad, al hacer esto ponen en vigencia la 'Ley del más fuerte'.
Ellos también sostienen que la religión es el centro de todo..
Ésto termina regulando tanto los derechos y las obligaciones que no da lugar a las diferentes opiniones.

Doctrina social de la Iglesia: Social Cristianismo
Según esta ideología el hombre es un ser creado por Dios y es una unión substancial de cuerpo material y alma espiritual racional, lo que le da libertad, responsabilidad, conciencia, derechos y deberes.
También opina que el hambre hace los bienes a través del trabajo, por lo tanto tiene propiedad privada. Esto hace que la persona se esfuerce por conseguir sus bienes.
Otro ítem que establece es que el Rol del Estado se basa en el principio de subsidariedad, esto consiste en dar algo a cambio de algo. Ejemplo: Nosotros pagamos impuestos para que el Estado nos brinde un servicio (seguridad, educación, etc)

Estos son los apuntes que tomé en clase y creo que puede serles útil.
FACUNDO MARTÍNEZ


Principios básicos de la doctrina social.

La doctrina social católica se fundamenta en el amor de Dios para cada uno de sus hijos. Este amor ha sido revelado por Jesucristo. Es por tanto fundamental entender esta doctrina y ponerla en práctica para ser buenos cristianos.

Principios que constituyen el corazón de la doctrina social católica

Dignidad: Toda persona tiene dignidad dada por Dios.
-La Iglesia ve en los hombres y mujeres, en toda persona, la imagen viva del mismo Dios.
-Cristo, por medio de la encarnación, se ha unido a cada hombre dándonos una dignidad incomparable e inalienable.
-Todas las personas tienen igual dignidad, sea hombre y mujer, saludable o enfermo.
-Dios creó la persona humana a imagen suya y la colocó en el centro de la creación.
-Recibimos de Dios la vida y todo cuanto tenemos. Por eso la relación con Dios nunca puede ser eliminada.

Somos cuerpo y alma -No se puede perder de vista la unidad entre cuerpo y alma. Por lo tanto, no se deben despreciar ni el cuerpo ni el alma.

El hombre es un ser social
-El hombre y la mujer fueron creados juntos, demostrando así que la persona humana no es una criatura solitaria, sino que tiene una naturaleza social (Génesis).
-El pecado ha afectado la naturaleza humana y está en la raíz de las divisiones personales y sociales. El pecado nos separa de Dios y también de las demás personas y del mundo.
-Pero Dios no nos abandono a la condición de pecado sino que todos pueden encontrar salvación en Jesucristo y por medio de Él compartir la naturaleza de Dios.
-El ser humano no es ni absolutamente autónomo ni tampoco una mera célula dentro de un organismo mayor.
-La naturaleza social de todos los seres humanos significa que crecemos y realizamos nuestra vocación en relación con los demás.

Sociedad justa

-Sólo puede haber una sociedad justa cuando se basa en el respeto a la dignidad trascendente de la persona humana.
-Los derechos humanos se basan en la dignidad de la persona.

Libertad

-Las autoridades deberían ser cuidadosas con las restricciones que ponen a la libertad.
-Nuestra dignidad humana demanda que actuemos de acuerdo a una elección consciente y libre.
-Esta libertad no es, sin embargo, ilimitada, dado que únicamente Dios puede determinar lo que es bueno o malo. Además, la libertad debería ejercitarse por una conciencia guiada por la ley moral natural.

El bien común.
-El bien común se encuentra el desarrollo de las condiciones que permiten que las personas logren su plenitud más total y fácilmente. Entre estas: La paz, un sistema jurídico justo y los servicios esenciales.

-El estado tiene la responsabilidad de salvaguardar el bien común.
-Pero los individuos también son responsables de ayudar a que se desarrolle, según las posibilidades de cada uno.
-El estado también se encarga de reconciliar los bienes particulares de los grupos e individuos con el bien común general. Ésta es una delicada tarea y en un sistema democrático las autoridades deben ser cuidadosas a la hora de interpretar el bien común no sólo según los deseos de la mayoría, sino también respetando el bien de las minorías.

Compartir los bienes
El principio del
destino universal de los bienes: Dios ha destinado la tierra y sus bienes en beneficio de todos. Esto significa que cada persona debería tener acceso al nivel de bienestar necesario para su pleno desarrollo. Este principio tiene que ser puesto en práctica según los diferentes contextos sociales y culturales y no significa que todo está a disposición de todos. El derecho de uso de los bienes de la tierra es necesario que se ejercite de una forma equitativa y ordenada, según un específico orden jurídico. Este principio tampoco excluye el derecho a la propiedad privada. No obstante, es importante no perder de vista el hecho de que la propiedad sólo es un medio, no un fin en sí misma.

Es importante recordar que: El principio del destino universal de los bienes es una invitación a desarrollar una visión económica inspirada por valores morales que permitan a las personas no perder de vista el origen o propósito de estos bienes, de manera que se logre un mundo de justicia y solidaridad, en el que la creación de riqueza pueda tener una función positiva.

El principio de la opción preferencial por los pobres, que se ha de ejercitar por medio de la caridad cristiana e inspirarse en la pobreza de Jesús y su atención al pobre.

Organización de la sociedad
El principio de subsidiariedad
.
-La sociedad civil está compuesta por muchos grupos. El estado debería no sólo reconocer su papel y respetar su libertad de acción, sino también ofrecer la ayuda que puedan necesitar para llevar a cabo sus funciones.
-Cada persona, familia y grupo tiene algo original que ofrecer a la comunidad. Una negación de este papel limita, o incluso destruye, el espíritu de libertad e iniciativa.
-El principio de subsidiariedad se opone, por lo tanto, a ciertas formas de centralización, burocratización, y de ayuda al bienestar y de presencia injustificada y excesiva del estado en los mecanismos públicos.

El principio de participación

-Es una implicación del principio de subsidiariedad.
-Todos están llamados por Dios a cooperar en la vida social, cultural y política. La participación es uno de los pilares del sistema democrático.

El principio de solidaridad.
-Por medio del ejercicio de la solidaridad cada persona hace un compromiso por llevar a cabo el bien común y servir a los demás.
-La solidaridad, por lo tanto, significa la voluntad de darnos por el bien de nuestros prójimos.
-La solidaridad no es solo filantropía. Nuestro prójimo no es sólo alguien con derechos sino que se convierte en la imagen viva de Dios Padre, redimido por la sangre de Jesucristo y puesto bajo la permanente acción del Espíritu Santo.
-En tiempos modernos, ha habido una mayor concienciación de la interdependencia entre los individuos y los pueblos.
-La solidaridad es tanto un principio de la vida social como una virtud moral que cada persona debe desarrollar.

Fuente:

http://www.corazones.org/iglesia/mundo_iglesia/doctrina_social.htm

En resumen:

La iglesia dice, que el hombre fue creado por Dios. Este hombre, es la Union Sustancial De Cuerpo Material Y Alma Espiritual Racional.

El hombre, es libre, por lo tanto, es responsable de sus actos. El hombre responsable, tiene derechos y deberes que cumplir.

El hombre, para subsistir, trabaja. El trabajo es toda actividad licita que realiza el hombre para ganar dinero y conseguir sus bienes. Dignifica a el hombre, que colabora con la creación de Dios. Y para la iglesia, el hombre es parte del trabajo.

Gracias al trabajo, el hombre pude conseguir su propiedad, sus bienes, etc.


Entrada editada y elaborada por Martín Cuba. (Un 10 Profe).



IDEOLOGIAS POLITICAS

Izquierda política

El concepto de izquierda política se refiere a un segmento del espectro político que considera prioritario el progresismo y la consecución de la igualdad social por medio de los derechos colectivos (sociales) circunstancialmente denominados derechos civiles, frente a intereses netamente individuales (privados) y a una visión tradicional de la sociedad, representados por la derecha política. En general, tiende a defender una sociedad aconfesional o laica, progresista, igualitaria e intercultural. En función del equilibrio entre todos estos factores, la izquierda política se divide en multitud de ramas ideológicas.

En Occidente y en particular en aquellos países en donde el sistema político puede considerarse una democracia liberal, normalmente tanto la izquierda como la derecha son versiones liberales y democráticas, en la medida en que no propugnan ningún tipo de totalitarismo.

Corrientes actuales

Izquierda revolucionaria

Actualmente se denominan así, o como extrema izquierda o izquierda radical a las ramas de la izquierda que cuestionan la democracia liberal y el sistema capitalista. Son corrientes minoritarias dentro de la izquierda actual. Dentro de ella caben las izquierdas de las guerrillas, que primaron y priman aún en varios países. Guerrillas que luchan por la equidad y la igualdad, con postulados stalinistas, leninistas, marxistas, etc, principalmente han aparecido en territorio latinoamericano, donde la constante pobreza e inequidad de sus sociedades, han llevado a las clases menos favorecidas a la subversión, aunque también hay agrupaciones políticas de la izquierda revolucionaria que conforman partidos políticos y se presentan a elecciones, mostrándose en contra del modus operandi del foco guerrillero.

Por lo general, estos grupos de izquierda son conocidos como extrema izquierda o ultra izquierda debido a que los detractores del comunismo (capitalistas, liberales, etc.) suelen usar esos términos de connotación peyorativa como una generalización sobre cualquier posición que critique al sistema capitalista, a la propiedad privada y a la economía de mercado, por lo que es frecuente que la derecha considere a la izquierda revolucionaria como "extremista". Por su parte, la izquierda revolucionaria no se denomina así misma con la terminología peyorativa con la cual el neoliberalismo la clasifica, sino que ellos prefieren términos como izquierda tradicional, que hace alusión a que sus ideologías se basan en los principios originales de los pensadores socialistas y marxistas, que tradicionalmente dieron origen a los movimientos políticos de izquierda.

Por otro lado, dentro del propio ámbito de las diferentes corrientes de izquierda revolucionaria, ninguno de ellos se considera "extremista" o de "ultraizquierda", pero sí hacen tales críticas a otros sectores opuestos, como es el caso de los trotskistas, quienes por apelar a la revolución intelectual y antimilitarista, e incluso a la democracia socialista, no se consideran "extremistas" ni de "ultra izquierda", pero sí consideran de esa forma a los stalinistas, ya que éstos avalan regímenes militares de carácter dictatorial, como los de Stalin, Tito, o Mao Tse-Tung, y también a los partidarios de la guerrilla foquista se los considera como de ultra-izquierda. Cabe aclarar que en la actualidad, todas las fuerzas políticas socialistas o comunistas están organizadas en partidos políticos y luchan por un cambio hacia el socialismo mediante la democracia.

  • Marxismo-Leninismo: Defiende la conquista del poder por el proletariado, la extinción de la propiedad privada y la desaparición de las clases sociales.
  • Trotskismo: Defiende la abolición de cualquier organismo estatista (siendo en ese sentido similar al anarquismo), la organización bajo la superestructura del socialismo y la abolición de la diferencia entre las clases sociales, todo de una forma voluntaria y gradual según un Programa de Transición que conduzca a la clase trabajadora a desarrollar la Revolución Permanente en pos de la Emancipación.

Izquierda democrática

Es la izquierda que se enmarca dentro de los sistemas democráticos occidentales y que defiende los valores de éstos. Está desvinculada de los sistemas políticos dictatoriales y de cualquier teoría que los inspire. Actualmente son las corrientes mayoritarias dentro de la izquierda

Anarquismo

El anarquismo propugna la desaparición de todo gobierno obligatorio, niega la democracia representativa, al creer que la función del Estado en ese campo es nula o supresora, y todo Estado, sea de izquierda o de derecha, en pos de la libertad del individuo en un régimen voluntario de derecho privado. Aunque históricamente al anarquismo se lo ha vinculado a la izquierda, los anarquistas son escépticos en considerar que formen parte de tal. La mayoría de los anarquistas, se consideran de izquierda, corrientes anarcosindicalista, socialismo o comunismo libertario[2] [3]

Movimientos sociales

Movimientos sociales que se suelen vincular con la Izquierda:

Historia y Evolución

Precedentes

Ya en el Renacimiento, autores como Francis Bacon (Nueva Atlántida), Tomás Moro (Utopía) o Tommaso Campanella (La ciudad del Sol, 1623) establecieron las bases de un humanismo utópico que pasado el tiempo sería recogido por el llamado socialismo utópico.

Desde la Revolución francesa (1789-1867)

La libertad guiando al pueblo cuadro pintado por Eugène Delacroix en 1830, inspirado en la Revolución de 1830. (Museo del Louvre, Paris)

El término Izquierda política tiene su origen en el lugar de la Asamblea Nacional en que se sentaban, durante la Revolución francesa los representantes jacobinos, que respaldaban medidas que favorecieran a las clases más pobres de la sociedad.

Varias fueron las transformaciones sociales que se vivieron durante finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX que facilitaron el nacimiento de la izquierda. Las más importantes fueron las siguientes:

  • La Revolución francesa y la Independencia de los Estados Unidos hicieron que valores como la igualdad y la libertad dejaran de ser solamente conceptos teóricos o filosóficos y se convirtieran en la base sobre la que se redactaron las leyes de las nuevas constituciones, alentando la reivindicación de nuevos derechos con el fin de lograr una sociedad más igualitaria.
  • La burguesía sustituyó a la aristocracia como clase dominante, contribuyendo al declive del feudalismo y de las monarquías absolutas, sistemas por los que se regían los países europeos hasta entonces, y que a su vez fueron reemplazados por la instauración del capitalismo. En un primer momento, este sistema no contemplaba el derecho a la mejora de vida de artesanos, campesinos y obreros, quienes formaban la mayor parte de la población y continuaban viviendo en la pobreza.
  • La Revolución industrial, originada en Gran Bretaña y que posteriormente se extendió al continente, supuso una gran evolución en la sociedad, aunque se dieron situaciones de explotación por parte de los propietarios de las fábricas hacia sus trabajadores. Éstos empleaban a hombres, mujeres o niños, sin importar su edad o sus aptitudes, las jornadas laborales eran excesivas y los sueldos muy bajos. A esto hay que añadir que la emigración masiva procedente del campo llevó a la saturación de las ciudades, provocando que muchos trabajadores vivieran en malas condiciones por causa de la falta de espacio.

Esta situación dio lugar en el Reino Unido a que los trabajadores comenzaran a reivindicar la mejora de sus condiciones laborales, estructurándose mediante Trade unions, organizaciones predecesoras de los sindicatos que promovían medidas de protesta como huelgas o colectas de firmas. También fue significativo el surgimiento del cartismo, movimiento que demandaba reformas democráticas tales como el sufragio universal o legislaciones más protectoras con la clase trabajadora.

Estos hechos marcaron el nacimiento del movimiento obrero, que se fue expandiendo por Europa hasta la creación en 1864 de la Asociación Internacional de los Trabajadores, la cual agrupaba los crecientes movimientos obreros de todos los países.

En este contexto, durante la primera mitad del siglo XIX aparecieron diversos autores, como Robert Owen, Saint-Simon o Charles Fourier, que propusieron una serie de reformas para paliar las desigualdades sociales, entre las que destacaba la organización del trabajo por medio de cooperativas o la obtención de derechos colectivos tales como seguros sociales o educación pública. No se oponían a la propiedad privada ni a la industrialización, y alegaban que la riqueza de cada persona debería ser fruto de su trabajo y no derivada de privilegios. Eran críticos con instituciones herméticas y dominantes en la época como las religiones o el patriarcado, de las que afirmaban que restaban libertad al ser humano, y también comenzaron a plantear la emancipación de la mujer. Estos pensadores fueron encuadrados posteriormente en el seno del Socialismo utópico.

Discurso de Lenin.

En 1917 tuvo lugar la Revolución rusa como culminación de una serie de acontecimientos provocados por la oposición hacia el régimen zarista, que había gobernado el país de forma autárquica durante siglos. A ello también contribuyó el descontento por parte de todos los sectores sociales por la participación rusa en la Primera Guerra Mundial, la grave crisis económica y la hambruna que sufría gran parte de la población.[5]

En un principio, la revolución se llevó a cabo con el respaldo de todos los sectores políticos, incluyendo liberales, mencheviques (el equivalente ruso a socialdemócratas) y bolcheviques (posteriormente comunistas), y su objetivo era instaurar una democracia liberal pluripartidista. Pero una vez derrocado el régimen zarista en febrero, el sector bolchevique encabezado por Lenin tomó el poder frente a liberales y mencheviques en octubre del mismo año y proclama un régimen socialista prometiendo paz y tierra.[6]

Entre las primeras medidas que tomó el nuevo gobierno estaban el control de los medios de producción por parte del estado, suspender las grandes propiedades agrarias o la nacionalización de la banca. Después de una guerra civil que enfrentaría a los bolcheviques contra el resto de fuerzas políticas ayudadas por varias potencias extranjeras, en 1922 nacería la URSS.[6]

Imagen de un gulag.

En 1924 tras la muerte de Lenin y contrariamente a su voluntad, Iósif Stalin se hizo con el poder.[6] Su mandato se caracterizó por un autoritarismo con pocos escrúpulos y por su persecución hacia los opositores a su política, o simplemente a quienes consideraba un estorbo para su liderazgo tanto dentro como fuera del Partido Comunista. Para ello, comenzó una serie de purgas (ver Gran Purga), eliminando o enviando a sus opositores a campos de concentración conocidos como gulags, que contaban con una elevada tasa de mortalidad.[7] En materia económica, su planificación minuciosa para industrializar la URSS, consiguió equipararla al nivel de las potencias industriales.[8]

Durante la Segunda Guerra Mundial, la URSS se posicionó junto a Francia y Gran Bretaña frente a las fuerzas del Eje y liberó del nazismo a los países de Europa oriental.[8] En la Conferencia de Yalta que reunió a Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill y Stalin,[9] las potencias vencedoras acordaron repartirse Europa creando dos bloques diferenciados: por un lado los países occidentales capitalistas y por el otro, los del el este de Europa, en los que Stalin estableció regímenes comunistas. Esto llevó a un aumento de las tensiones entre las dos partes que se conoció como Guerra Fría y a la organización de los países de la órbita soviética mediante el COMECON y el Pacto de Varsovia.[10]

Otros estados socialistas también se extendieron por varios países asiáticos, algunos de los cuales sufrieron unas políticas represivas heredadas de la época estalinista, como en el caso de la República Popular China o Camboya.

Cuando murió Stalin, su sucesor Nikita Jrushchov condenó duramente sus crímenes y su alejamiento del leninismo, acometiendo una serie de reformas conocidas como desestalinización, entre las que se encontraban la liberación y rehabilitación de las víctimas políticas de Stalin, o una moderada flexibilización de la rígida economía anterior.[11] Estas reformas internas no impidieron la construcción del muro de Berlín, que se convertiría en el símbolo de la Europa dividida.[12]

Represión hacia la izquierda

El Triángulo rojo fue utilizado por el régimen nazi para identificar a los presos de izquierdas en los campos de concentración.

El régimen nazi buscaba el exterminio de todos los grupos sociales que consideraba negativos para la Gran Alemania, entre ellos cualquier oposición política y muy especialmente la de la izquierda. Desde la subida al poder de Hitler miles de presos políticos, entre ellos muchos republicanos españoles, fueron deportados a campos de concentración, donde se les identificaba con un Triángulo rojo para distinguirlos de otros reclusos. Durante la guerra, el caso más famoso fue el de la Rosa Blanca, organización formada por jóvenes estudiantes de izquierda que promovían una oposición pacífica al nazismo y cuyos integrantes fueron perseguidos y posteriormente guillotinados.[13]

En España, después una Guerra civil muy cruenta, especialmente por parte del bando fascista y de las filas pro-soviéticas dentro de la II República, Franco estableció un régimen totalitario con el que reemplazó a la anterior II República. El franquismo institucionalizó la represión contra cualquier tipo de oposición por medio de ejecuciones, cadenas perpetuas o campos de concentración, al tiempo que miles de españoles de izquierdas se vieron obligados a exiliarse en otros países huyendo de la represión (ver exilio republicano). Las condenas de muerte o cárcel por motivos políticos continuaron hasta el fin de la dictadura en 1975.[14]

Mural realizado con fotografías de desaparecidos durante la Guerra sucia en Argentina.

En los años 1970 en América Latina, tuvo lugar la llamada Operación Cóndor, un plan auspiciado por EEUU y su Secretario de Estado Henry Kissinger, cuyo objetivo era la coordinación entre los servicios de seguridad de las dictaduras militares que se autodenominaban como "anticomunistas" de Argentina (ver Guerra sucia en Argentina); Chile (ver Augusto Pinochet); Paraguay (ver Stroessner); Uruguay (ver Golpe de Estado del 27 de junio de 1973); Brasil y Bolivia. Esto se tradujo en una persecución sistemática hacia los simpatizantes de izquierda y los partidarios de la democracia. Durante el tiempo que dichas dictaduras se mantuvieron en el poder, utilizaron los secuestros, asesinatos y torturas a gran escala para eliminar la disidencia. Aun hoy en estos países hay miles de desaparecidos cuyos restos no han sido encontrados.[15]

La izquierda en los sistemas democráticos

Paralelamente, en las democracias occidentales la izquierda evolucionó de manera opuesta a los estados socialistas. , los partidos socialdemócratas se desmarcaron de la URSS desde su nacimiento, optando por defender las normas y los valores propios de los sistemas democráticos. También dentro de los seguidores del marxismo aparecieron numerosas voces críticas que se desvinculaban del comunismo dictatorial. La escuela de Frankfurt, fundada en 1923 y en activo en la actualidad, partía de algunas teorías marxistas, buscando adaptarlas a los nuevos cambios sociales y despojarlas de sus rasgos más autoritarios, oponiéndose a la lectura que de ellas hicieron Lenin y sus seguidores.[16] Otros intelectuales de izquierda también desaprobaban y se oponían a las dictaduras comunistas, como es el caso de George Orwell.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, en estos países se vivió un auge de las clases medias y mejoras significativas en las condiciones de vida. De esta forma, una vez conseguidos los derechos más básicos para la mayor parte de la población, la izquierda empezó a identificarse con la demanda de otro tipo de derechos, tanto sociales como individuales. En esta época los partidos socialdemócratas comenzaron a acceder al gobierno de los estados europeos, alternándose en el poder con los partidos conservadores con total normalidad.

Los años 60 y la Nueva izquierda

Martin Luther King, líder del movimiento en favor de los derechos civiles de los afroamericanos.

Símbolo pacifista.

Durante los años 1960, los cambios sociales se aceleraron de forma vertiginosa, gracias en parte a los nuevos movimientos originados en la nueva izquierda, cuyos logros hicieron de esta década una etapa crucial en la evolución de la sociedad occidental.[17]

Por una parte, en Estados Unidos, Kennedy se propuso terminar con el racismo y la discriminación legal hacia las personas de raza negra, cuya lucha estaba liderada por Martin Luther King al frente del Movimiento por los Derechos Civiles.[18] Asimismo, la feroz guerra de Vietnam obtuvo una considerable oposición por parte de la opinión pública estadounidense, originándose protestas masivas en su contra y emergiendo así el movimiento pacifista. La ecología también se difundió a raíz de la creciente contaminación medioambiental y la masificación urbana, causadas por la industrialización a gran escala.[19] Igualmente el feminismo se fue extendiendo de la mano de intelectuales como Simone de Beauvoir que planteaban un nuevo papel de la mujer dentro de la sociedad alejado del rol exclusivo de madre y esposa tradicional.[20] A finales de los los 60 también vio la luz oficialmente el movimiento gay a raíz de los disturbios de Stonewall en Nueva York, provocados cuando un grupo de homosexuales se rebelaron contra la discriminación de la que eran objeto.[21]

Estas nuevas reivindicaciones se vieron fortalecidas por el gran empuje de los movimientos juveniles, especialmente del movimiento hippie, que por primera vez planteaban una visión del mundo diferente a la de sus adultos. Los jóvenes también fueron los protagonistas de las revueltas estudiantiles de Mayo del 68 en París, en las que influidos por filósofos como Jean Paul Sartre o Herbert Marcuse, proponían una sociedad en la que tuvieran cabida estas nuevas demandas, tanto las de carácter social como las referentes a los derechos individuales.

Una de las consecuencias de Mayo del 68 fue la ruptura definitiva de los partidos comunistas europeos con las posturas oficiales de la URSS después de varios años de progresivo distanciamiento, a lo que también contribuyó la invasión soviética de Checoslovaquia después de la Primavera de Praga. Nace así el Eurocomunismo promovido por los citados partidos, con el que pretenden adaptarse a las nuevas demandas sociales y asumir como marco incuestionable la democracia liberal y su carácter plural, alejándose para ello de los postulados teóricos y ortodoxos anteriores. Una parte minoritaria de la izquierda vio en esta evolución una traición a la izquierda original y comenzaron a fundar otras organizaciones notablemente más radicalizadas, muchas de las cuales fueron ilegalizadas por defender métodos revolucionarios.[22]

Posicionamiento actual (1989-presente)

Celebre mural, icono de la caída del Muro de Berlín.

Tras la caída del Muro de Berlín (1989) y del bloque soviético, los movimientos de carácter marxista pierden mucha fuerza. Dando lugar a que los planteamientos de la nueva izquierda desarrollados en los países occidentales durante los años anteriores, se consoliden como la opción mayoritaria de izquierda en casi todo el mundo.

Actualmente los siguientes países latinoamericanos son gobernados por partidos de izquierda:

Artículo principal: Izquierda latinoamericana

En el caso de Europa, los siguientes países son gobernados por partidos de los diferentes espectros de la izquierda, casi todos social-liberales ó socialdemócratas, salvo Chipre que es gobernado por los comunistas.

En Asia, algunos países preservan un sistema mas cercano al del Estado socialista con características comunistas, pero de manera independiente y no aglomerados en un único bloque como lo fue la ex-Unión Soviética.

Éstos son los principales rasgos comunes de la izquierda actual:

Economía

La mayoría de los partidos políticos de izquierda son partidarios de integrar políticas que fomenten el estado del bienestar, donde el Estado garantice el acceso por parte de todos los ciudadanos a derechos básicos como la sanidad, la educación, la prestación por desempleo o las pensiones de jubilación, entre otros.

En los últimos años, han surgido algunos movimientos de izquierda como el movimiento antiglobalización, en el que se pueden encontrar tanto sectores que aceptan un "capitalismo con rostro humano", como sectores anticapitalistas, pero aceptando ambos vías democráticas no autoritarias. Proponen también un modelo que supere la democracia representativa e incorpore elementos de democracia participativa y directa.

Sociedad

Nelson Mandela, símbolo de la lucha antirracista y líder del partido Congreso Nacional Africano.

Muchos de los valores de la izquierda actual se aproximan a los de la utopía cristiana, incidiendo en la solidaridad con los más desfavorecidos dentro de la sociedad: sectores populares, trabajadores, inmigrantes, minusválidos, ancianos, etc. También promueve la equiparación o incluso la discriminación positiva a favor de la mujer; la reinserción y rehabilitación de los delincuentes; y la defensa de los derechos de las minorías. La izquierda suele considerar el mestizaje y la emigración como positivos, respetando otras culturas y tradiciones diferentes, en tanto éstas sean compatibles con los principios democráticos y los Derechos Humanos. Esta nueva izquierda también es crítica con la pena de muerte.

Apuesta también por el ecologismo y la supresión de la energía nuclear, promoviendo otro tipo de energías alternativas más respetuosas con el medio ambiente. Algunos de los antiguos partidos comunistas se han asociado con movimientos ecologistas, es el caso de la española Izquierda Unida.

Algunas posturas minoritarias de izquierda tienden a defender la despenalización o la legalización de las drogas blandas como la marihuana y el hachís, o en otras ocasiones de todas ellas, argumentando que al estar reguladas como ocurre con otras drogas legales, se acabaría con las mafias y con las muertes por su mala calidad. En países como Holanda es legal la venta de drogas y en la mayoría de países occidentales, entre ellos España, su consumo está despenalizado desde hace muchos años.

Religión

La izquierda política actual apoya la necesidad de un Estado laico y aconfesional, cuya base es la separación de poderes entre la Iglesia y el Estado, permaneciendo al margen de las legítimas creencias religiosas de cada persona. El objeto es crear una sociedad plural y respetuosa, en la que tanto los seguidores de cualquier religión como los no creyentes puedan estar integrados en ella. En países como Francia, el carácter laico del Estado es apoyado por la mayoría de partidos políticos, incluidos los liberales, pertenecientes a la derecha.

Dentro de la izquierda también hay numerosos cristianos, no en vano como se ha dicho anteriormente, la izquierda recogió desde sus inicios algunos valores del cristianismo. Durante los años 60, dentro de la Iglesia católica latinoamericana, surgió una corriente teológica llamada Teología de la liberación que aunó en su doctrina elementos cristianos y de izquierda, ahondando en el compromiso social presente en el papado de Juan XXIII y en el Concilio Vaticano II.

Política internacional

Protesta en Washington DC en contra de la guerra de Irak.

La izquierda mayoritaria en los países occidentales se suele identificar con el pacifismo, rechazando las guerras y las intervenciones militares. Respalda la legitimidad de las Naciones Unidas y el respeto a los Derechos Humanos. Asimismo, promueve la cooperación con países del Tercer Mundo para ayudar a mejorar su situación.

Todas estas posturas dan lugar a que la izquierda, incluyendo buena parte de la estadounidense, suela tener una actitud crítica hacia algunas actuaciones de Estados Unidos en materia de política exterior (la invasión de Iraq, la Operación Cóndor, etc.) y hacia la actuación de Israel en Palestina. Por ello, los más críticos con la izquierda, como Oriana Fallaci, llegan al extremo de calificar a la izquierda de antioccidental. La Izquierda suele estar muy en contra de las guerras y son mayoritariamente Pacifistas, aunque tambien hay ideologias militaristas como el Estalinismo.

Críticas a la Nueva Izquierda

Los comunistas y socialistas seguidores de los principios originales de Karl Marx afirman que la llamada Nueva Izquierda (o tercera vía) autoproclamada como "progresista" no es más que una nueva forma de neoliberalismo posmodernista que pretende "reinventar" el capitalismo para alejarlo de la caduca imagen de posición conservadora y darle un nuevo aspecto "renovado" y más humanitario, al ablandar su postura acercándose a ciertos conceptos de las libertades individuales, la ecología, los derechos humanos, y demás asuntos sociales promovidos por la izquierda, pero conservando a la economía de mercado y a la democracia liberal como eje central de la sociedad, alejando así a la clase trabajadora de los conceptos netamente marxistas como la lucha de clases, el estudio de la plusvalía y la búsqueda de la propiedad social, los cuales son de altísima importancia para los partidarios de la izquierda original. Según esta visión generalmente aceptada por marxistas-leninistas, trotskistas y también anarquistas, la Socialdemocracia no es más que una forma "reciclada" del neoliberalismo para continuar con la estructura social capitalista y así impedir que las masas se inclinen hacia la izquierda realmente socialista y/o revolucionaria, debido a que "socializar el liberalismo" no es lo mismo que sustituirlo por el socialismo.



FUENTE: http://es.wikipedia.org/wiki/Izquierda